
Definitivamente ayer fue uno de los peores días de mi vida hasta ahora, es increíble como de un día para otro podes cambiar totalmente tu manera de ver las cosas.
Mi hijo menor de 6 años se había mudado con su hermanito en la madrugada del jueves, en su cama del segundo piso, ese día no le pusieron las barandillas protectoras a la misma ya que mi otro hijo de 10 años ya no las necesita, supuestamente.
Aproximadamente a las 5 de la mañana me despertó un ruido muy fuerte y posterior llanto, proveniente de la pieza de mis niños. Enseguida me imagine lo que había pasado, en el momento en que me levante y corrí hacia la pieza de ellos, escuche que en medio del llanto David decía me sale sangre!. En ese momento se me erizo la piel. Cuando llegue junto a el vi que de ambos orificios nasales salia abundante sangre, lo alce y lo lleve al baño para limpiarlo, mientras llamaba a su hermano que es bombero, para que me ayudara a detener la hemorragia nasal. Después de unos minutos logramos contener la hemorragia, ahí pude revisarlo y preguntarle lo que había ocurrido. Solo confirmo mis sospechas se había caído, dormido de la cama de arriba al piso, llevando la cara la peor parte de los golpes.
LO acostamos de vuelta un rato mientras lo evaluabamos, en ese momento se puso a llorar de vuelta de una forma muy dolorosa, quejandose de un agudo dolor de cabeza.
Hoy aun no recuerdo como me saque el camison y me vestí, salí afuera con mi niño en brazos, su papa y mi otro hijo me alcanzaron ya cuando llevaba corriendo con él mas de 100 metros.
Cuando llegamos al hospital el comenzó a tener nauseas y a devolver, la Doctora lo evalúo y nos dijo que necesitaba una tomografía de urgencia, por lo que debíamos de trasladarlo de forma urgente a la capital, distante a 55 km.
Trajeron la ambulancia, mi niño parecía estar bien ya no lloraba de dolor, pero tenia una carita de asustado!
Decidimos que me acompañaria mi hijo mayor, ya que salimos de una forma muy apresurada y mi marido fue a ver y tranquilizar a mis otros hijos, total si pasaba cualquier cosa iría de inmediato junto a nosotros.
Cuando ibamos aproximadamente a mitad de camino David perdió el conocimiento, en la ambulancia estábamos solos, ningún doctor o enfermera fue con nosotros (no se porque), llore, grite y suplique por mi hijo en ese momento, le hablaba, y lo movía suavemente para despertarlo, lo hizo en aproximadamente 1 minuto que para mi fue el mas largo de mi vida.
Cuando llegamos ya nos esperaban,los paramédicos, lo ingresaron a urgencias.
Ahí le conté a la doctora todo lo que había ocurrido desde el accidente hasta la perdida de conocimiento.
De inmediato le controlaron sus signos vitales y comprobaron que le había bajado su presión a un nivel peligroso, le dieron un medicamento y luego le hicieron la tomografia y todos los estudios respectivos. Afortunadamente en todos los estudios que se le hicieron no apareció absolutamente nada, no tenia hematomas, ni siquiera se había fracturado la nariz, solo fue un golpe muy fuerte pero sin consecuencias graves, gracias a Dios y a la Virgencita.
Es increíble como esa sensación de alivio que sentimos en momentos como estos después de pasar tan angustiosos momentos, se parecen a un nuevo nacimiento.
Porque hoy puedo decir que ayer nací de nuevo una vez mas, hoy veo a mi hijos sonreír y lloro de alegría,
Hoy veo a mis hijos jugar y gritar y ya no me importunan con su bullicio, doy a gracias a Dios por poder oírlos.
Hoy veo a mis hijos dormir y le agradezco a Dios la dicha de poder contemplarlos.
Hoy Dios te doy gracias por mis niños, por cuidarlos, por protegerlos, por sus vidas, porque Dios mio, que sera de la mía sin uno solo de ellos...